Vanguardismo y Modernismo: Rompiendo con lo tradicional
El Vanguardismo fue un movimiento que cuestionó abiertamente la realidad social de su época. Los artistas vanguardistas estaban obsesionados con la originalidad y por eso experimentaban constantemente. No seguían reglas fijas sino que las desafiaban con humor y sarcasmo.
¿Te imaginas un bosque pintado de rojo o azul? Pues los vanguardistas cambiaron las tradiciones de colores y formas en el arte. Utilizaban colores inusuales y experimentaban con formas nuevas en sus esculturas y pinturas. Fueron considerados adelantados a su época por ser controversiales, radicales e innovadores.
Por otro lado, el Modernismo también rompió con las reglas tradicionales en aspectos religiosos, políticos y sociales. Este movimiento rechazó el realismo y propuso que la verdad es relativa. Los modernistas querían que su arte fuera accesible para todas las clases sociales sin distinción.
💡 ¡Dato interesante! Mientras los vanguardistas usaban colores y formas inusuales para provocar reacciones, los modernistas empleaban un lenguaje culto lleno de metáforas y símbolos, dando más importancia a la estética que al mensaje.
El Modernismo abordó temas como el amor con un tono más erótico y sensual, usando un lenguaje que se consideraba prohibido en la época. Fue un movimiento principalmente decorativo y visual que se manifestó en cerámica, vidrio, grabado, pintura y arquitectura.