La fatalidad y la inacción del pueblo
Lo más impactante de esta historia es que prácticamente todo el pueblo sabe que van a matar a Santiago, ¡pero nadie logra impedirlo! Es como cuando ves un accidente a punto de ocurrir y te quedas paralizado sin poder hacer nada.
Una cadena de casualidades y malentendidos hace que el asesinato sea casi inevitable. Algunas personas piensan que es una broma, otras creen que Santiago ya fue advertido, y hay quienes consideran que los asuntos de honor no deben ser intervenidos. El alcalde, el cura y hasta la madre de Santiago reciben advertencias, pero nadie actúa con la urgencia necesaria.
Los personajes clave de esta tragedia son: Santiago Nasar, un joven alegre de ascendencia árabe acusado injustamente; Ángela Vicario, criada bajo estrictas normas familiares y obligada a un matrimonio que fracasa; Pedro y Pablo Vicario, los gemelos que se convierten en asesinos por presión social; Bayardo San Román, el rico forastero que devuelve a su esposa; Plácida Linero, la madre de Santiago; y Clotilde Armenta, la dueña de la tienda que intenta, sin éxito, alertar sobre el peligro.
¡Imagínate esto! Alguien incluso desliza un mensaje de advertencia bajo la puerta de Santiago, pero nadie lo ve hasta después del crimen.
Finalmente, Santiago es atacado frente a su casa. Su madre, creyendo que ya está a salvo dentro, cierra la puerta principal sin saber que le está negando refugio a su hijo. Santiago, gravemente herido por múltiples puñaladas, logra caminar hasta la cocina de su casa donde muere.