La Narrativa Oral a Través del Tiempo
Imaginate vivir en la antigua Grecia sin televisión ni internet, donde las mejores historias llegaban a través de poetas que las cantaban de memoria. Estos artistas, llamados aedos o rapsodas, eran como los "trovadores griegos" que viajaban compartiendo relatos épicos que pasaban de generación en generación.
Durante la Edad Media en Europa, surgieron dos tipos fascinantes de artistas. Los trovadores eran nobles que creaban sus propias canciones e historias, mientras que los juglares eran los verdaderos showmen de la época: cantaban, tocaban instrumentos como guitarras y gaitas, ¡y hasta bailaban en las plazas!
Los juglares se especializaban según su estilo: los épicos contaban batallas emocionantes, los líricos se enfocaban en historias de amor, y las juglaresas (mujeres artistas) bailaban con panderetas para ganarse la vida. Incluso los vikingo tenían sus propios poetas guerreros que celebraban a los reyes en combate.
¡Dato curioso! En América del Sur, los indígenas usaban la narrativa oral para preservar sus mitos y leyendas antes de la llegada de los españoles, cantándoselos unos a otros para que nunca se perdieran.
Cuando llegó la narración escrita, los indígenas precolombinos plasmaron sus creencias en mitos y leyendas que explicaban fenómenos naturales. Así nacieron también las fábulas, donde los animales actúan como humanos para enseñarnos valores importantes.