El enfoque funcionalista: el lenguaje en acción
El funcionalismo rechaza la autonomía de la gramática y propone que la función comunicativa es responsable de la forma y estructura gramatical. Según esta perspectiva, es imposible separar realmente el lenguaje de su valor simbólico y comunicativo.
Para Halliday y otros funcionalistas, el lenguaje es fundamentalmente interacción social. No solo "conocemos" nuestra lengua como sistema abstracto, sino que sabemos cómo usarla para comunicarnos efectivamente en diferentes situaciones. Esto conecta con la competencia comunicativa de Hymes.
El funcionalismo plantea que la lengua cumple un papel básico en la socialización del individuo. Solo a través del lenguaje nos integramos al grupo social y nos convertimos en "personas" más allá de ser simplemente especímenes biológicos.
Dik propone que la lingüística funcional debe estudiar dos sistemas de reglas sociales: las reglas pragmáticas (que rigen la interacción verbal) y las reglas estructurales (semánticas, sintácticas, etc.) que sirven como instrumentos en esa interacción.
🌐 Conexión real: Piensa en cómo cambias tu forma de hablar según estés con amigos, en clase o en una entrevista. Eso demuestra que la gramática está íntimamente ligada al contexto social.
En este enfoque, la pragmática es el marco globalizador, la semántica se subordina a la pragmática, y la sintaxis a la semántica.