Estructura del Texto Argumentativo
Todo texto argumentativo se construye a partir de una tesis, que es la afirmación central o idea principal que quieres defender. Esta es la base de tu argumento y determina hacia dónde va todo tu texto.
Para sostener tu tesis, necesitas argumentos, que son las razones que demuestran por qué tu posición es válida. Un buen texto argumentativo siempre tiene varios argumentos sólidos que respaldan la tesis principal.
Existen varios tipos de argumentos que puedes usar: de ejemplo (casos específicos que demuestran tu punto), de analogía (comparaciones que muestran similitudes con otros procesos u objetos), de autoridad (basados en expertos o fuentes confiables), de datos (información estadística o demostrable) y de definición (que utilizan definiciones precisas para apoyar la tesis).
💡 Consejo: Combina diferentes tipos de argumentos en tu texto para hacerlo más convincente. Por ejemplo, puedes usar datos estadísticos junto con la opinión de un experto para reforzar tu posición.