La Pirámide Social del Feudalismo
Imagínate la sociedad medieval como una pirámide gigante donde cada persona tenía su lugar fijo desde que nacía. En la cima estaba el Rey, quien tenía la autoridad máxima sobre todos los grupos sociales y tomaba las decisiones más importantes del reino.
Justo debajo del rey se encontraba la nobleza, formada por señores feudales que eran dueños de grandes extensiones de tierra. Estos nobles tenían mucho poder porque controlaban los territorios y las personas que vivían en ellos.
El clero también ocupaba una posición privilegiada como representantes de la Iglesia Católica. Los sacerdotes, obispos y monjes tenían gran influencia porque la religión era súper importante en esa época.
Los caballeros prestaban servicio militar y protegían las tierras a cambio de beneficios. En la base de la pirámide estaban los siervos, que eran el grupo social más pobre y trabajaban las tierras sin poder salir de ellas. Finalmente, los artesanos y comerciantes formaban un grupo reducido pero importante para la economía de la época.
¡Dato curioso! Una vez que nacías en un grupo social, era casi imposible cambiar de posición. Tu destino quedaba marcado desde el primer día de vida.