Crisis de la Monarquía Española
Todo comenzó en 1808 cuando el ejército francés destronó al rey español Carlos IV y Napoleón colocó a su hermano José Bonaparte en el trono. El 2 de mayo se produjo un levantamiento popular en Madrid que fue duramente reprimido, pero esto no detuvo la resistencia española.
Como respuesta a la invasión, se formaron juntas de gobierno locales que legitimaron su poder bajo el principio del "pacto monárquico". Estas juntas provinciales eventualmente se unificaron en una Junta Central. En 1812, se promulgó una constitución liberal que intentaba poner fin a la monarquía absoluta e incorporaba principios básicos de la Revolución Francesa.
Cuando Fernando VII regresó al trono en 1814, derogó esta constitución y restableció el absolutismo. Estos acontecimientos tuvieron profundas consecuencias en América: surgió el separatismo, se formaron juntas de gobierno locales y comenzaron las primeras guerras de independencia en Venezuela, Nueva Granada y México.
¿Sabías que? El conflicto entre Carlos IV y su hijo Fernando era tan intenso que, según los registros históricos, Fernando había intentado asesinar a su padre dos veces antes de 1807, un año antes de que finalmente lo derrocara.
































