¿Qué significa que una función sea continua?
Imaginate dibujando una función sin levantar el lápiz del papel. Si podés hacerlo, ¡la función es continua! Una función es continua cuando su gráfica no tiene rupturas, saltos o huecos.
Para que una función sea continua en un punto a, debe cumplir tres condiciones súper importantes: primero, f(a) debe estar definida (o sea, debe existir); segundo, el límite cuando x se acerca a 'a' debe existir; y tercero, ese límite debe ser igual a f(a).
💡 Tip clave: Si falla cualquiera de estas tres condiciones, la función es discontinua en ese punto.
Cuando una función no es continua, puede ser por cuatro razones: el límite no existe y f(a) tampoco está definida, el límite no existe pero f(a) sí está definida, el límite existe pero f(a) no está definida, o ambos existen pero son diferentes.