Los grandes descubrimientos y su legado
Entre 1600 y 1609, Kepler se obsesionó con calcular la órbita de Marte usando los datos precisos que había heredado de Tycho Brahe. Esta dedicación total le permitió descubrir sus dos primeras leyes del movimiento planetario, que publicó en 1609 en su obra "Astronomía nova".
Diez años después, en 1619, completó su trabajo con la tercera ley, publicada en "La armonía de los mundos". Estas leyes demostraron que los planetas se mueven en órbitas elípticas, no circulares, y que su velocidad varía según su distancia del Sol.
En 1625, a los 54 años, publicó las Tablas Rudolfinas, un catálogo astronómico tan preciso que se usó como referencia mundial durante más de un siglo. Este trabajo combinó sus propias observaciones con los valiosos datos de Tycho Brahe.
Kepler murió en 1630 a los 58 años, pero su legado transformó la ciencia para siempre. Sus descubrimientos fueron fundamentales para que Isaac Newton desarrollara más tarde su teoría de la gravitación universal.
¿Por qué importa hoy? Sin las leyes de Kepler, no podríamos enviar satélites al espacio ni calcular las trayectorias de las sondas espaciales que exploran otros planetas.