Los inicios de la farmacia: Mesopotamia y Egipto
La farmacia tiene sus raíces en civilizaciones antiguas como Mesopotamia, donde surgió la primera farmacopea en una tablilla de arcilla. La Antigua Farmacia de Nippur contenía 8.000 recetas con principios activos y fórmulas utilizando sustancias como cloruro de sodio, nitrato de potasio y extractos de plantas. ¡Increíble que ya en el 1700 a.C. la medicina fuera considerada una profesión con horarios y condiciones fijadas por ley!
En el Antiguo Egipto, la medicina estaba estrechamente ligada a las creencias religiosas. Los sacerdotes combinaban hechizos y encantamientos con remedios basados en procesos químicos. Sus laboratorios templarios fabricaban drogas, perfumes y ungüentos para el culto, utilizando plantas, piedras raras y aceites. Las tareas farmacéuticas incluían medir, pulverizar, mezclar, filtrar y hervir.
El Gran Papiro de Ebers representa una de las primeras documentaciones farmacéuticas completas, con 800 prescripciones y 700 cantidades de remedios para distintas dolencias. Otros documentos importantes fueron el Papiro de Kahun y el Papiro de Hearst, que incluían bendiciones que debían recitarse durante la preparación de medicamentos.
💡 Dato interesante: Los antiguos egipcios fueron pioneros en asociar bendiciones específicas para cada etapa de la preparación de medicamentos, ¡incluso había oraciones especiales para pronunciar sobre la copa de medición!






