El Mito del Carro Alado de Platón
Imagínate que tu alma es como un conductor de carros (llamado auriga) que maneja dos caballos súper diferentes. Uno es blanco y representa todo lo bueno que hay en ti, mientras que el otro es negro y representa tus impulsos malos. ¡Es como tener un angelito y un diablito en tu hombro, pero en versión de caballos alados!
Según Platón, cuando tu alma se alimenta de cosas buenas, divinas y sabias, puede mantener sus alas y volar hacia arriba. Pero cuando se alimenta de lo malo, pierde sus alas y se queda perdida, sin saber hacia dónde ir.
Lo más genial de esta historia es que Platón dice que solo las almas que conocen la verdad pueden tener forma humana. O sea, para ser verdaderamente humanos, necesitamos buscar siempre la verdad y lo bueno.
¡Dato curioso! Platón dice que es más fácil explicar a qué se parece el alma (usando esta metáfora del carro) que explicar exactamente qué es. ¡Hasta los filósofos más inteligentes usan comparaciones para entender cosas complicadas!