Historia de la Filosofía: De la Antigüedad al Renacimiento
La filosofía antigua comenzó en el siglo VI a.C. en Grecia con los presocráticos, quienes fueron los primeros en buscar explicaciones racionales del mundo. Imagínate: antes de ellos, todo se explicaba solo con mitos y dioses.
Los grandes nombres que debes conocer son Sócrates (con su famosa mayéutica o arte de hacer preguntas), Platón (que dividió la realidad en mundo inteligible y mundo sensible), y Aristóteles (el maestro de la lógica y metafísica). Estos tres cambiaron para siempre cómo entendemos el conocimiento y la realidad.
Durante el helenismo surgieron escuelas como el estoicismo y el epicureísmo. Los romanos como Cicerón, Séneca y Marco Aurelio adoptaron especialmente el estoicismo, aplicando la filosofía a la política práctica.
¡Dato curioso! Marco Aurelio fue emperador romano Y filósofo estoico. Sus reflexiones filosóficas las escribía mientras dirigía campañas militares.
La Edad Media 476−1453d.C. intentó reconciliar la fe cristiana con la razón griega. San Agustín fusionó el platonismo con el cristianismo, mientras que Santo Tomás de Aquino desarrolló la Summa Theologica, armonizando aristotelismo y cristianismo.
La filosofía árabe y judía también brilló en esta época. Averroes comentó extensamente a Aristóteles, y Maimónides buscó conciliar razón y fe judía. Sus trabajos influyeron profundamente en la filosofía cristiana.
La crisis llegó con Guillermo de Ockham y su famosa "navaja de Ockham", criticando las verdades absolutas del pensamiento escolástico. Este nominalismo preparó el terreno para nuevas formas de pensar.
El Renacimiento siglosXV−XVI trajo el humanismo y el retorno a los clásicos griegos y romanos. Erasmo de Rotterdam criticó la corrupción eclesiástica, mientras Maquiavelo separó política y moral en "El Príncipe".
La revolución científica también transformó la filosofía. Francisco Bacon desarrolló el método científico, y Copérnico y Galileo revolucionaron nuestra visión del universo. Paralelamente, Martín Lutero y Juan Calvino reformaron el pensamiento religioso, cuestionando la autoridad católica establecida.