Historia de la Filosofía: De la Antigüedad al Renacimiento
La filosofía antigua comenzó en el siglo VI a.C. en Grecia con los presocráticos, quienes fueron los primeros en buscar explicaciones racionales del mundo. Imagínate: antes de ellos, todo se explicaba solo con mitos y dioses.
Los grandes nombres que debes conocer son Sócrates (con su famosa mayéutica o arte de hacer preguntas), Platón (que dividió la realidad en mundo inteligible y mundo sensible), y Aristóteles (el maestro de la lógica y metafísica). Estos tres cambiaron para siempre cómo entendemos el conocimiento y la realidad.
Durante el helenismo surgieron escuelas como el estoicismo y el epicureísmo. Los romanos como Cicerón, Séneca y Marco Aurelio adoptaron especialmente el estoicismo, aplicando la filosofía a la política práctica.
¡Dato curioso! Marco Aurelio fue emperador romano Y filósofo estoico. Sus reflexiones filosóficas las escribía mientras dirigía campañas militares.
La Edad Media intentó reconciliar la fe cristiana con la razón griega. San Agustín fusionó el platonismo con el cristianismo, mientras que Santo Tomás de Aquino desarrolló la Summa Theologica, armonizando aristotelismo y cristianismo.
La filosofía árabe y judía también brilló en esta época. Averroes comentó extensamente a Aristóteles, y Maimónides buscó conciliar razón y fe judía. Sus trabajos influyeron profundamente en la filosofía cristiana.
La crisis llegó con Guillermo de Ockham y su famosa "navaja de Ockham", criticando las verdades absolutas del pensamiento escolástico. Este nominalismo preparó el terreno para nuevas formas de pensar.
El Renacimiento (siglos XV-XVI) trajo el humanismo y el retorno a los clásicos griegos y romanos. Erasmo de Rotterdam criticó la corrupción eclesiástica, mientras Maquiavelo separó política y moral en "El Príncipe".
La revolución científica también transformó la filosofía. Francisco Bacon desarrolló el método científico, y Copérnico y Galileo revolucionaron nuestra visión del universo. Paralelamente, Martín Lutero y Juan Calvino reformaron el pensamiento religioso, cuestionando la autoridad católica establecida.


