Falacias de Popularidad y Autoridad Mal Usada
La falacia ad populum cree que algo es verdad solo porque "todo el mundo lo hace". Es la presión social convertida en argumento: si todos saltan de un puente, ¿tú también saltarías?
La ad verecundiam es cuando alguien famoso opina sobre algo que no conoce y lo tomamos como verdad absoluta. Tu actor favorito puede ser genial actuando, pero eso no lo convierte en experto en medicina.
La falacia del hombre de paja exagera o distorsiona tu argumento para que sea más fácil atacarlo. Es como si dijeras "me gusta el chocolate" y te respondieran "¡ah, entonces odias la vainilla!"
Dato clave: En época de elecciones o debates públicos, estas falacias se disparan. Estar atento te ayuda a formar mejores opiniones.
Estas tres son especialmente peligrosas porque apelan a nuestro deseo de pertenecer y confiar en otros, pero nos alejan del pensamiento crítico real.