Los Fundamentos de la Ética Kantiana
¿Sabías que para Kant, hacer lo correcto no depende del resultado sino de la intención? Su teoría revolucionó la forma de pensar sobre la moral al proponer que solo una cosa es completamente buena: la buena voluntad.
Kant creía que las acciones éticas siguen reglas morales universales que nos ayudan a distinguir el bien del mal. Para él, una acción es moralmente correcta cuando la hacemos porque es lo que debemos hacer, no por los beneficios que podamos obtener.
El filósofo alemán desarrolló dos tipos de imperativos para explicar cómo debemos actuar. Los imperativos categóricos son comandos morales absolutos, mientras que los imperativos hipotéticos dependen de nuestros deseos o metas específicas.
Dato clave: Para Kant, la moralidad se basa en principios racionales que todos los seres humanos pueden entender y aplicar, sin excepción.