La Búsqueda de la Felicidad Según Aristóteles
Imagínate que tu vida es como un videojuego donde el objetivo final no es ganar puntos, sino alcanzar la felicidad verdadera. Para Aristóteles, esto se llama eudaimonia, y es mucho más profundo que simplemente "sentirse bien".
La felicidad aristotélica no es ese momento de alegría cuando apruebas un examen. Es un estado permanente que alcanzas viviendo de acuerdo a la virtud y dedicando tiempo a la contemplación filosófica. Piénsalo como construir un carácter sólido que te permita tomar buenas decisiones constantemente.
Aristóteles creía que hay dos caminos principales hacia esta felicidad: la vida teórica (dedicada al conocimiento y la reflexión) y la vida activa (participando en la política y la comunidad). Aunque consideraba la vida teórica como superior, reconocía que ambas tienen valor real.
¡Dato curioso! Para Aristóteles, la educación es clave en este proceso y debe ser permanente y continua. No se trata solo de estudiar hasta graduarte, sino de seguir aprendiendo toda la vida.