El Libre Albedrío
Imaginate que tenés que decidir si estudiar para un examen o ver Netflix. ¿Esa decisión es realmente tuya o ya estaba "determinada" por tu personalidad, tu educación y las circunstancias? Eso es exactamente lo que estudia el libre albedrío: nuestra capacidad de tomar decisiones autónomas y ser responsables por ellas.
Jean-Paul Sartre, uno de los filósofos más importantes del siglo XX, creía firmemente que somos totalmente libres. Para él, la libertad es lo que nos define como humanos y cada uno de nosotros debe crear su propio sentido en la vida. Según Sartre, no hay excusas: sos completamente responsable de tus decisiones y de quién sos.
Del otro lado tenemos el determinismo, que básicamente dice "todo está influenciado por algo". B.F. Skinner, un psicólogo conductual, argumentaba que nuestro comportamiento es resultado de condicionamientos previos. Tu genética, tu familia, tu cultura y tu entorno ya "programaron" cómo vas a actuar.
¿Sabías que...? El compatibilismo intenta encontrar un punto medio, sugiriendo que podés ser libre incluso si tus decisiones están influenciadas por factores externos. Es como decir que podés elegir el camino, aunque el mapa ya esté trazado.
Este debate no es solo filosófico: tiene implicaciones reales sobre la responsabilidad moral. Si realmente no tenemos control total sobre nuestras acciones, ¿podemos culpar a alguien por sus errores? Es una pregunta que todavía mantiene ocupados a filósofos, psicólogos y hasta jueces en todo el mundo.