La Alienación Económica según Marx
Marx creía que el trabajo es fundamental para ser humano - no solo para sobrevivir, sino para desarrollar nuestra identidad y sentirnos realizados. Sin embargo, el capitalismo distorsiona esta relación natural que tenemos con nuestro trabajo.
La alienación económica se manifiesta de dos formas principales. Primero, los trabajadores se separan de los productos que crean - imagínate fabricar zapatos pero nunca poder comprarlos porque son demasiado caros. Segundo, el trabajo mismo se siente forzado y sin sentido, como si fueras un robot siguiendo órdenes.
Esta alienación afecta directamente nuestro cuerpo y bienestar. En lugar de usar nuestro cuerpo para expresarnos y crear, se convierte en una simple herramienta de producción. Los trabajadores enfrentan horarios agotadores, movimientos repetitivos y condiciones que pueden dañar su salud física y mental.
¡Ojo! La especialización extrema del trabajo hace que las tareas sean monótonas y fragmentadas, afectando no solo el cuerpo sino toda nuestra experiencia como seres humanos.
Marx también desarrolló la teoría del "fetichismo de la mercancía", donde las relaciones entre personas se vuelven relaciones entre objetos. Tu valor como persona se mide por lo que produces o posees, no por quien realmente eres.