¿Qué es el enlace iónico?
Imagínate que tienes dos amigos: uno súper generoso (el metal) y otro que siempre quiere más (el no metal). Eso es exactamente lo que pasa en un enlace iónico: un átomo le regala electrones a otro. El que da electrones se convierte en catión (carga positiva) y el que recibe se vuelve anión (carga negativa).
Un truco genial para identificar si hay enlace iónico es restar las electronegatividades de los átomos. Si la diferencia es mayor a 1.7, ¡bingo! Tienes un enlace iónico.
Tomemos el ejemplo del óxido de potasio (K₂O). El potasio tiene electronegatividad de 0.8 y el oxígeno de 3.5. La diferencia es 2.7, que es mayor a 1.7, entonces sabemos que es iónico.
💡 Tip clave: Los metales siempre forman cationes (pierden electrones) y los no metales forman aniones (ganan electrones). ¡Es como un intercambio perfecto!



























