Complejos de Coordinación
Un complejo de coordinación es una molécula con un átomo central (normalmente metálico) rodeado por varios ligandos. La carga total del complejo se calcula sumando la carga del átomo central y la de todos los ligandos. Para ser considerado ligando, una especie debe unirse directamente al metal.
El número de coordinación representa la cantidad de átomos donadores que rodean al metal central. Este número depende del tamaño del ion metálico y de las características de los ligandos. Por ejemplo, metales pequeños con ligandos grandes forman complejos con números de coordinación bajos, mientras que metales grandes con ligandos pequeños pueden tener números de coordinación más altos.
Cada número de coordinación tiene una geometría específica asociada. Las geometrías más comunes son la tetraédrica y plano-cuadrada (coordinación 4) y la octaédrica (coordinación 6). Otras geometrías incluyen la lineal (2), trigonal planar (3), bipiramidal trigonal (5) y varias formas para coordinación 7 o más.
💡 ¡Dato clave! Los complejos octaédricos pueden formar isomería cis-trans, mientras que los tetraédricos no pueden generar este tipo de isomería debido a su estructura tridimensional.
Los ligandos se clasifican según los dientes (puntos de unión) que forman con el metal monodentados (un enlace), bidentados (dos enlaces), tridentados (tres enlaces), etc. Es importante no confundir el número de coordinación con el número de ligandos, ya que un solo ligando multidentado puede ocupar varias posiciones de coordinación. Además, no siempre un ligando utilizará todos sus dientes posibles cuando se une al metal.