Ejemplos importantes y formación
El ácido oleico es un perfecto ejemplo de cómo estos compuestos benefician tu salud. Este ácido carboxílico está presente en aceites vegetales como el de oliva, y cuando lo consumís, ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
La aspirina (ácido acetilsalicílico) es otro ácido carboxílico que probablemente tengas en tu botiquín. Funciona como analgésico, antipirético y antiinflamatorio, siendo uno de los medicamentos más usados en el mundo.
Los ácidos carboxílicos son los productos finales de una cadena de oxidación que podés entender fácilmente: un alcohol se oxida para formar un aldehído, y este se oxida nuevamente para formar el ácido carboxílico. Es como una escalera química: R-CH₃ → R-CH₂OH → R-CHO → R-COOH.
El grupo carboxilo −COOH es la combinación de un grupo carbonilo C=O y un grupo hidroxilo −OH. Esta estructura es lo que le da a estos compuestos sus propiedades únicas y su capacidad de formar enlaces importantes en sistemas biológicos.
Para recordar: Pensá en el grupo carboxilo como la "firma química" que hace que estos compuestos sean ácidos y tan versátiles en la naturaleza.