¿Qué es realmente ser amable?
Imagínate que la amabilidad es como tener una varita mágica para hacer que todo a tu alrededor sea más cool. Es cuando tratas a otros con afecto, respeto y generosidad, sin importar si es tu mejor amigo o el señor de la tienda.
La amabilidad no es solo algo bonito que suena bien en los libros. Es súper práctica porque todos los días tienes que relacionarte con un montón de gente: tu familia, compañeros de clase, vecinos, y hasta personas que acabas de conocer.
Ser amable puede ser tan simple como decir "gracias" y "por favor", o hacer cosas geniales como ayudar, acompañar o auxiliar a alguien que lo necesita. No tiene que ser algo gigantesco - a veces una sonrisa genuina ya marca la diferencia.
¡Ojo! La amabilidad genuina siempre viene del corazón, no de querer conseguir algo a cambio.
Lo que NO es ser amable (y que muchos confunden)
Ser amable no significa ser hipócrita o adulador. Esos son los que te dicen cosas súper lindas pero en realidad solo buscan su propio beneficio. Sus elogios suenan falsos porque... ¡pues son falsos!
Tampoco se trata de ser exagerado o empalagoso todo el tiempo. Seguro conoces a alguien así - que siempre está súper dulce de forma rara. Esto más bien causa rechazo porque la gente se da cuenta de que no es sincero.
La amabilidad real nunca espera algo a cambio. No eres amable para conseguir que te presten la tarea o para que tus papás te den permiso para algo. Eres amable porque te gusta vivir tranquilo y porque genuinamente disfrutas ayudar a otros.