Vivir en comunidad
Vivir junto a otros es una necesidad humana básica. La vida se vuelve más llevadera cuando tenemos cerca a personas que nos quieren y apoyan. Ellas nos ayudan a superar obstáculos, avanzar y encontrar la felicidad.
Construir una comunidad requiere tiempo y esfuerzo. Para que exista, las personas deben compartir experiencias de vida, habitar en el mismo lugar geográfico y tener elementos culturales comunes. La vida comunitaria debe orientarse hacia el bienestar de todos sus miembros.
Jesús nos dio un ejemplo perfecto de vida en comunidad motivada por el amor a los demás. Él escuchó a su Padre, cumplió su voluntad y vino a vivir entre nosotros para salvarnos. Este modelo de entrega nos enseña cómo debemos relacionarnos con quienes nos rodean.
La amistad es fundamental para una comunidad saludable. Aunque nos relacionamos con diferentes personas en distintos niveles, existen elementos necesarios para construir amistades verdaderas: verdad, lealtad, sinceridad, carácter, fortaleza, generosidad y gratitud. También hay que estar atentos a los vicios que pueden destruirla.
💡 ¿Sabías que? Los Koreguaje son una comunidad indígena del sur de la Amazonía colombiana con aproximadamente 7.343 personas organizadas en clanes y linajes. Es un ejemplo de comunidad que ha persistido a través del tiempo manteniendo su estructura social.