Principios de Conservación de la Carga
La carga eléctrica sigue un principio fundamental: no se crea ni se destruye, solo se transfiere de un cuerpo a otro. Esto significa que en un sistema aislado, la cantidad total de carga siempre permanece igual, sin importar los procesos electromagnéticos que ocurran.
Las cargas eléctricas tienen comportamientos predecibles. Cargas opuestas (positiva y negativa) se atraen entre sí, mientras que cargas iguales se repelen. Los átomos normalmente son neutros porque tienen igual número de cargas positivas y negativas, pero pueden cargarse cuando pierden o ganan electrones.
Una propiedad importante es que la carga está cuantizada, lo que significa que siempre existe en múltiplos enteros de la carga del electrón. No es posible tener fracciones de esta unidad básica de carga.
💡 ¡Dato curioso! Todo lo que tocas a diario (tu celular, tu ropa, tus amigos) está gobernado por estas fuerzas eléctricas, aunque normalmente no las percibamos.
La Fuerza Eléctrica (Fe) se calcula como el producto de las cargas dividido por el cuadrado de la distancia entre ellas, multiplicado por la constante eléctrica. Esta relación matemática nos permite predecir exactamente cómo interactuarán dos objetos cargados.



