Alteraciones Hematológicas en el Extendido de Sangre Periférica
Las alteraciones de los glóbulos rojos se pueden clasificar en dos grandes grupos según su origen: defectos intrínsecos (generalmente hereditarios) y defectos extrínsecos (adquiridos). Los defectos intrínsecos están asociados a cambios en la membrana celular, alteraciones metabólicas, modificaciones en la eritropoyesis y anomalías en la hemoglobina. Por su parte, los defectos extrínsecos se relacionan con trastornos orgánicos que indirectamente afectan el número y la morfología de los eritrocitos.
Para detectar estas alteraciones, se utilizan dos exámenes básicos: el hemograma y el frotis de sangre periférica (FSP) teñido con coloraciones de Romanowsky. El FSP permite observar cambios morfológicos como anisocitosis (variación en el tamaño), poiquilocitosis (variación en la forma), hipocromía (disminución de hemoglobina), policromatofilia y presencia de inclusiones eritrocitarias.
💡 ¡Dato clave! El extendido de sangre periférica puede revelar información diagnóstica crucial que no se detecta en un hemograma automatizado, especialmente en alteraciones morfológicas sutiles de las células sanguíneas.
La correcta identificación de estas alteraciones permite al médico orientar el diagnóstico hacia patologías específicas, como anemias, trastornos mieloproliferativos, infecciones o reacciones a medicamentos.



















