Ecuaciones Homogéneas
Una función homogénea cumple que f(tx, ty) = tᵅf(x, y) para algún número real α. Por ejemplo, x³ + y³ es homogénea de grado 3.
Una ecuación diferencial homogénea tiene la forma M(x, y)dx + N(x, y)dy = 0, donde tanto M como N son funciones homogéneas del mismo grado. Esto significa que M(tx, ty) = tᵅM(x, y) y N(tx, ty) = tᵅN(x, y).
La clave está en usar las sustituciones u = y/x o v = x/y. Estas transformaciones aprovechan la propiedad de homogeneidad para simplificar la ecuación.
Cuando identificas que tienes coeficientes homogéneos del mismo grado, ya sabes qué estrategia usar.
💡 Identificación rápida: Si al multiplicar x e y por t obtienes el mismo factor tᵅ en ambos coeficientes, tienes una ecuación homogénea.