Una vida llena de aventuras
La vida de Cervantes parece sacada de una película de acción. Nació en una familia con muchas dificultades económicas y su papá era cirujano, así que se la rebuscaron como pudieron.
En 1569, tuvo que salir corriendo de España por problemas con la justicia y se fue a Italia. Allí participó en la Batalla de Lepanto y vivió en Roma, Nápoles y otras ciudades donde descubrió la literatura italiana que después influenció su escritura.
La cosa se puso heavy cuando regresaba a España: fue capturado junto con su hermano, torturado y esclavizado. Su familia tuvo que pagar un rescate para liberarlo. Cuando finalmente volvió a casa, su familia estaba aún más pobre que antes.
Dato increíble: Todas estas experiencias traumáticas las convirtió en material para sus historias más geniales.