El Romanticismo: Un Movimiento Revolucionario
Imaginate vivir en una época donde finalmente podés expresar tus sentimientos sin que nadie te juzgue. Eso es exactamente lo que pasó cuando apareció el Romanticismo en 1830. Este movimiento llegó para romper todas las reglas del pensamiento racional que dominaba antes.
Los románticos eran subjetivos - esto significa que creían que cada persona tenía su propia manera válida de ver las cosas. Ya no importaba lo que pensara la mayoría; tu opinión personal era lo que realmente valía. Era como decir "mi perspectiva cuenta tanto como la de cualquier otro".
La libertad se convirtió en su bandera principal. Buscaban lo exótico, lo diferente, todo aquello que estuviera fuera de lo común. Si algo era raro o misterioso, automáticamente les llamaba la atención porque representaba una escape de la monotonía diaria.
Dato clave: Los románticos preferían lo irracional sobre lo lógico - creían que las emociones te llevaban a verdades más profundas que la razón pura.
El idealismo los caracterizaba profundamente. Siempre andaban buscando la perfección, lo ideal, aunque sabían que probablemente nunca lo encontrarían. Esta búsqueda constante los hacía melancólicos - una mezcla de tristeza y nostalgia que hasta podía llevarlos a la depresión. Pero paradójicamente, encontraban belleza en esa tristeza.