La historia de Medusa: De belleza a monstruo
Medusa era originalmente una mujer hermosa, pero su vida cambió para siempre cuando se convirtió en una de las tres Gorgonas. Estas criaturas tenían serpientes en lugar de cabello y su mirada convertía en piedra a cualquiera que las viera directamente.
Lo más trágico de su historia es que Medusa no siempre fue un monstruo. Era la única mortal entre las tres hermanas, hijas de los dioses marinos Forcis y Ceto. Su belleza la hacía la más codiciada, pero esto también sería su perdición.
El punto de inflexión llegó cuando Poseidón, el dios del mar, la violó en un templo sagrado de Atenea. En lugar de castigar al agresor, Atenea dirigió su furia hacia Medusa, transformando su hermoso cabello en serpientes y maldiciéndola con el poder de petrificar con la mirada.
¡Dato curioso! La historia de Medusa refleja las injusticias que enfrentaban las mujeres en la antigua Grecia, donde a menudo eran culpadas por los crímenes cometidos contra ellas.
Más adelante, Perseo, un héroe griego, fue enviado a matarla como parte de una misión casi imposible. Con la ayuda de Hermes y Atenea, usó un escudo reflectante para evitar su mirada mortal y logró decapitarla. Sin embargo, el poder de Medusa no murió con ella: su cabeza siguió petrificando enemigos y salvando vidas, convirtiéndose eventualmente en un símbolo de protección y sabiduría.