El Existencialismo
Imagínate que no hay un manual de instrucciones para la vida: esa es básicamente la idea central del existencialismo. Esta corriente filosófica del siglo XX cambió radicalmente cómo pensamos sobre nosotros mismos y nuestro lugar en el mundo.
Los grandes pensadores de este movimiento fueron Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir y Albert Camus. Estos filósofos tenían algo en común: creían que vivimos en un mundo que no tiene un propósito establecido de antemano. Suena un poco desalentador, pero en realidad es súper liberador.
La frase más famosa de Sartre es "la existencia precede a la esencia". Esto significa que primero existís, y después decidís quién querés ser. No hay un destino escrito en las estrellas ni una personalidad fija que tengas que seguir.
Con esta libertad total viene algo importante: la responsabilidad absoluta. Cada decisión que tomas, desde qué carrera estudiar hasta cómo tratas a tus amigos, es completamente tuya. No podés culpar a nadie más por las consecuencias.
💡 Dato clave: El existencialismo te dice que sos el autor de tu propia vida, no un personaje en la historia de alguien más.
Camus nos habla del absurdo en "El mito de Sísifo". La vida puede parecer sin sentido a veces, pero él sugiere que podemos encontrar significado simplemente viviendo y rebelándonos contra esa sensación de vacío.
Otros temas centrales incluyen la angustia (esa sensación de vértigo ante tantas opciones), la alienación (sentirse desconectado del mundo) y la autenticidad (vivir siendo fiel a vos mismo, no a lo que otros esperan de vos).