Metáforas vs. Símiles: La Diferencia Clave
Las metáforas son como trucos de magia del lenguaje que dicen directamente que una cosa ES otra cosa. No usan palabras de comparación como "como" o "parecido a".
Cuando decimos "sus ojos son dos luceros", estamos creando una metáfora porque identificamos directamente los ojos con las estrellas. Es directo y contundente.
Los símiles, en cambio, son más obvios porque usan conectores comparativos. Dirían "sus ojos brillan como luceros" o "sus ojos son parecidos a dos luceros".
💡 Tip clave: Si puedes quitar "como" de una frase y aún funciona, probablemente sea una metáfora. Si necesitas "como" para que tenga sentido, es un símil.
La relación de semejanza existe en ambos casos - comparamos el brillo de los ojos con el de las estrellas. La diferencia está en cómo lo expresamos: directa o indirectamente.