Origen y contexto histórico del Realismo
El Realismo nació en una época de grandes transformaciones sociales. La industrialización, la urbanización y los avances científicos hicieron que las personas se interesaran más por lo tangible y concreto. A diferencia del Romanticismo, que exaltaba las emociones y lo subjetivo, el Realismo se centró en lo ordinario y lo palpable.
Este movimiento no fue solo una corriente estética, sino también ética y social. Los autores realistas buscaban que su arte tuviera una función crítica, exponiendo las desigualdades e injusticias de su tiempo. Muchos escritores estaban comprometidos con causas sociales y usaban sus obras para concientizar sobre los problemas de la sociedad.
Entre las características principales del Realismo destacan la observación profunda de la realidad, con descripciones detalladas de la vida en sociedad, y las temáticas sociales como la pobreza, las injusticias laborales y las diferencias de clases.
💡 ¿Sabías que? El Realismo fue una reacción directa contra el Romanticismo. Mientras los románticos idealizaban la realidad, los realistas querían mostrarla tal cual era, con todas sus imperfecciones.




